¿Te has preguntado alguna vez el porqué de ese tono rojizo de tu melena cuando te has teñido de rubio? Aunque muchas, y más de una vez, hemos echado la culpa al peluquero de esas tonalidades cobrizas que se descubren a los pocos días de la coloración en el salón, en la mayoría de los casos el profesional no es el responsable, los verdaderos causantes de ese (y de otros problemas capilares) son… los metales.

Pero, ¿Qué metales? entre otros el cobre, el níquel, el cobalto, el hierro y el manganeso que se encuentran en grandes cantidades en la contaminación, el agua de las piscinas y hasta en la de la ducha. De hecho, incluso el agua más limpia puede estar sobrecargada de metales porque puede haberlos incorporado a lo largo de todo su recorrido, desde las montañas, por los ríos, lagos, canales, tuberías (se van erosionando) y grifos. Así, lavado tras lavado, estas partículas de metal se depositan en nuestro cabello y, lo que es más grave, se introducen en la fibra capilar y, además de provocar que el pelo esté más áspero y apagado, afectan sobre todo al resultado de la coloración.

Cuanto más poroso sea nuestro cabello mayor será la acumulación de metales, ya que la fibra se comporta como una esponja absorbiéndolos. Pero tranquilas, esta acumulación excesiva de metal no es un riesgo para la salud, pero sí interactúa con los oxidantes que se emplean en los servicios de color, balayage y decoloración.

De todos esos metales, el más agresivo es el cobre y las rubias se llevan la peor parte. Su presencia en sí no es mala, lo que es perjudicial es el exceso. Aunque hay muchos enemigos que provocan daños en el cabello (las herramientas de calor sin protector, los tintes, las decoloraciones, las permanentes,), el cobre es uno de los peores enemigos de la fibra y esa presencia excesiva también es la responsable de que en verano algunas mechas rubias se acaben tornando verdosas. Por eso es muy importante eliminar ese exceso de cobre que se acumula en la fibra capilar para reducir la rotura de cabellos en los tratamientos de coloración y decoloración y conseguir el tono deseado, sin sorpresas.

Seguramente muchas pensaréis que ya existen compuestos (los famosos quelantes) que, a la hora de colorearnos el cabello, neutralizan estos metales, como la histidina, entre otros. Sí, pero ahora, L’Oréal Professionnel ha ido más allá con el descubrimiento de la acción de la glicoamina. Tras siete años de investigación por parte de cinco científicos a tiempo completo y en colaboración con la universidad de Ioannina, se ha descubierto que este aminoácido, presente en las proteínas de todo tipo de organismos vivos y constituyente de la fibra capilar -lo que hace que sea muy afín al cabello- puede penetrar en el interior de la fibra (debido a su pequeño tamaño) y envolver los átomos de cobre para impedir que estos intervengan en el proceso de la coloración y rotura del cabello.

Esta molécula, es el núcleo del nuevo protocolo profesional Metal Detox, una tecnología protegida por 9 patentes en Francia. La glicoamina es el único agente activo lo suficientemente pequeño como para penetrar en el interior de la fibra y atrapar y neutralizar el metal donde quiera que se encuentre para garantizar los servicios de color, balayage y decoloración. Lo que garantiza Metal Detox, según L’Oréal Professionnel, es un resultado del color 100% optimizado y un 87% menos de riesgo de rotura. Esta nueva línea cuenta con un spray protector de pretratamiento, una crema lavante, un acondicionador y una mascarilla. Entre ellos, el primero es de uso exclusivo en el salón y los otros tres para uso tanto en salón como en casa:

  • Spray protector anti-depósitos, es el producto estrella de la línea. Contiene un 10% de glicoamina y es compatible con todas las marcas de color y decoloración. Se aplica con el cabello seco antes de la coloración y basta con dejarlo actuar mientras se prepara la mezcla. Neutraliza los metales y deja el cabello preparado para conseguir la coloración. exacta y más brillo.
  • Crema limpiadora anti-metales. Sin sulfatos con un poder limpiador eficaz y un alto nivel de cuidado. Además de lavar ayuda a eliminar los depósitos de metal.
  • Protectores anti-depósitos. Acondicionador, para cabello fino y poco sensibilizado y mascarilla para cabello medio y grueso.